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Los ríos del Desierto Chihuahuense 

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Puede resultar difícil imaginar que en un desierto albergue dentro de su territorio una variedad de humedales, sin embargo; si los hay, y esto es visible dentro del Desierto Chihuahuense (DCH). Este desierto comprende los Estados de Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas y Querétaro. 

Aquí se encuentran distintos tipos de ecosistemas acuáticos naturales como lo son pozas, manantiales, lagunas, acuíferos y ríos, los cuales la mayoría de ellos abastecen a gran parte de la población de agua para las actividades productivas como agricultura o ganadería, turismo, actividades recreativas y para el quehacer diario. Según la convención RAMSAR, un humedal es una zona donde el agua es el principal factor controlador del medio, de la vida vegetal y animal asociada a él. De acuerdo con esta definición, se entiende que los humedales son superficies cubiertas de agua dulce o salada, de temporalidad permanente o temporales, de corriente o estancadas, que también incluyen las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda seis metros. Estos ecosistemas acuáticos brindan una gran cantidad de servicios ambientales, como lo es la recarga de acuíferos, suministro de agua, actúan como filtros de contaminación, controlan la erosión, regulan los sedimentos y nutrientes, así como influyen en la regulación de gases de la atmósfera y el clima, son hábitat de una extensa biodiversidad de flora y fauna, además de ser en su mayoría espacios culturales y de recreación. El Desierto Chihuahuense, es reconocido por su gran biodiversidad acuática, el agua representa un tesoro natural, no solo para los habitantes, sino para toda la vida silvestre, tanto para las especies acuáticas como terrestres. Es por ello, que, en esta región caracterizada por bajas precipitaciones y altas temperaturas, los sistemas de humedales son sensibles a cualquier disturbio.  

En cuanto a los ríos que irrigan el Desierto Chihuahuense el principal es quizás el Río Bravo, el cual, es un río de carácter binacional cuyo flujo parte desde las montañas Rocallosas de los Estados Unidos de América hasta llegar a la frontera de México para verter sus aguas hasta el Golfo de México. Otro es el Río Nazas el cuál nace en la Sierra Madre Occidental de Durango y desemboca en la Laguna de Mayrán en Coahuila, esta laguna era considerada el humedal continental más grande de Norteamérica, se estima que su área era hasta de 1,000,000 de hectáreas, sin embargo; este último río ya no fluye hasta su lugar final, a pesar de ello, sigue siendo un importante sitio para la biodiversidad. Estos dos ríos y todos sus tributarios sostienen a una basta comunidad biológica y proveen de agua a un sin número de habitantes.  

Los ríos en el DCH constituyen un hábitat clave para las especies de flora y fauna, además son considerados corredores biológicos para diferentes especies de fauna, desde aves hasta insectos. Las comunidades vegetales que podemos encontrar a los márgenes de los ríos se le denomina bosque de galería, dominan especies como Sabinos (Taxodium mucronatum), álamos (Populus fremontii y P. tremuloides), sauces (Salix spp.), mezquite (Prosopis grandulosa), virginio (Nicotiana glauca), fresnos (Fraxinus sp.).  

A pesar de todos los valores que tienen los ríos, lamentablemente muchos de ellos presentan un gran deterioro por diferentes causas tala, especies exóticas, incendios, ganadería mal llevadas, rectificación de cauces y canalización; lo anterior a ocasionado alteraciones en la cobertura vegetal, en la dinámica hidrológica, perdida de hábitat para especies e incluso afectaciones a asentamientos humanos, uno de los casos más claros de esto último es el de Torreón y la comarca lagunera, a raíz de las destrucción del Río Nazas todos los servicios ecosistémicos que este aportaba a la región dejaron de proveerse o están en una situación crítica originando un conflicto por el agua y situaciones de salud pública.  

Es por este motivo, que es necesario que se emprendan acciones de evaluación, tanto ecológica como social, de la situación que perdura en los diferentes ríos del DCH con el objetivo de protegerlos, restaurarlos y manejarlos de la mejor forma posible; obteniendo beneficios ambientales y sociales. Por lo anterior Pronatura Noreste, A.C y el Comité Activo de la Cuenca de Santiaguillo aplicaron una evaluación rápida en el río Guatimape, el cual es el principal río dentro de la Cuenca de la Laguna de Santiaguillo en Durango. El objetivo de este pequeño estudio fue conocer el estado actual de este humedal, en cuanto a su funcionamiento, para esto se implementó el método de Bull’s eye de la guía “Your Remarkable Riparian Field Guide”, el cual es un excelente documento diseñado para propietarios o cualquier persona no experta en ecología, hidrología o hidráulica de ríos. La idea es replicar estas evaluaciones en otros importantes sitios de conservación o incluso diseñar nuevos métodos de evaluación rápida, para que de esta forma logremos conservar estos magníficos y bellos ecosistemas que, aunque no parezca, existen en el desierto. 

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